Todos los años me gusta dedicar unos minutos para hacer una reflexión del año que termina, ver cuantos de mis propósitos he conseguido llevar a cabo o al menos lo he intentado, saber cuales de mis sueños se han cumplido e intentar darme cuenta en que he invertido mi tiempo y lo que es más importante si ha servido de algo.
Este año la verdad es que mi balance es solo regular, los primeros meses del año estuve completamente descolocada, sin encontrar mi sitio, pensando que cuando encontrara un trabajo que me gustara todo cambiaría, y llegó, primero con mis cursos y talleres, después evaluando proyectos de cooperación y finalmente como técnica de proyectos de sensibilización en una ONG, algo que siempre había querido, que además me pagan bien y que me permite seguir en Ciudad Real (esto no tengo claro que sea bueno)… pero no he conseguido sentirme aún en mi sitio, no lo he encontrado.
¿Qué me falta?, ¿Qué busco?, ¿Es solo inconformismo?, la verdad que no lo se, llevo unos días pensándolo, y no consigo saber…
Creo que es momento de cambios, de sentarme fríamente y decidir hacia donde voy y que es lo que necesito aquí y ahora para ser feliz, dejar de retrasarlo hasta que tenga esto o me ocurra aquello porque así lo único que voy a conseguir es que el tiempo pase.
Desde aquí os deseo un Feliz 2009, que nuestros sueños dejen de serlo para convertirse en realidades…
Datos personales
miércoles, 31 de diciembre de 2008
domingo, 21 de diciembre de 2008
Volver...
Igual que hace unos meses escribía sobre el día que me fuí a Bolivia, hoy recuerdo que hace un año justamente estaba volando hacia España...
Llegue a Madrid el día 22 con muchas ganas de ver a mi gente pero muy triste por la que dejaba allá... las despedidas fueron duras, aunque más duro fue aterrizar de nuevo en esta parte del mundo en plena época consumista de la Navidad.
No podía evitar comparar los precios o acordarme de la cantidad de niños que por la noche vendían tabaco, caramelos por las calles de La Paz.
Aún sigue rondandome por la cabeza el volver, no se aún que pasará con mi vida pero si se que allá dejé un cachito de mi que algún día tendré que recuperar.
El destino (por llamarlo de alguna manera, podría llamarlo azar, casualidad...) ha hecho que hoy me despidiera de una persona de la que hace un año me despedía en la puerta de la casita de Sopocachi, pero ha sido aquí, en Ciudad Real. La verdad que no deja de ser curioso porque no estaba previsto ni preparado, y no pude evitar acordarme de aquel abrazo tan parecido al de hoy, aunque hoy sin lágrimas en los ojos y sin nudo en la garganta, aunque con las mismas ganas de no separarme de el.
Llegue a Madrid el día 22 con muchas ganas de ver a mi gente pero muy triste por la que dejaba allá... las despedidas fueron duras, aunque más duro fue aterrizar de nuevo en esta parte del mundo en plena época consumista de la Navidad.
No podía evitar comparar los precios o acordarme de la cantidad de niños que por la noche vendían tabaco, caramelos por las calles de La Paz.
Aún sigue rondandome por la cabeza el volver, no se aún que pasará con mi vida pero si se que allá dejé un cachito de mi que algún día tendré que recuperar.
El destino (por llamarlo de alguna manera, podría llamarlo azar, casualidad...) ha hecho que hoy me despidiera de una persona de la que hace un año me despedía en la puerta de la casita de Sopocachi, pero ha sido aquí, en Ciudad Real. La verdad que no deja de ser curioso porque no estaba previsto ni preparado, y no pude evitar acordarme de aquel abrazo tan parecido al de hoy, aunque hoy sin lágrimas en los ojos y sin nudo en la garganta, aunque con las mismas ganas de no separarme de el.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Elegía...
Nunca he tenido un sitio donde escribirlo o decirlo, sólo repetirla una y otra vez incansablemente en mi cabeza... hoy hace dos años, y al pensarlo duele igual que cuando me enteré... no sabes cuanto daría por haber tomado ese café contigo, por haber ido a tu boda, por haber visitado tu trabajo... ahora ya...
Quizás algún día me atreva a poner lo que yo misma escribí pero de momento... pongo lo que sentí y lo que siento a menudo cuando pienso en ti, en palabras de Miguel Hernandez
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano. . .
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento. . .
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado. . .
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida. . .
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos. . .
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo...
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada...
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta .
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes...
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte .
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera .
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores...
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas...
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado...
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
Quizás algún día me atreva a poner lo que yo misma escribí pero de momento... pongo lo que sentí y lo que siento a menudo cuando pienso en ti, en palabras de Miguel Hernandez
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano. . .
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento. . .
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado. . .
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida. . .
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos. . .
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo...
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada...
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta .
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes...
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte .
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera .
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores...
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas...
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado...
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
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