Datos personales

jueves, 4 de diciembre de 2008

Elegía...

Nunca he tenido un sitio donde escribirlo o decirlo, sólo repetirla una y otra vez incansablemente en mi cabeza... hoy hace dos años, y al pensarlo duele igual que cuando me enteré... no sabes cuanto daría por haber tomado ese café contigo, por haber ido a tu boda, por haber visitado tu trabajo... ahora ya...

Quizás algún día me atreva a poner lo que yo misma escribí pero de momento... pongo lo que sentí y lo que siento a menudo cuando pienso en ti, en palabras de Miguel Hernandez



Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano. . .

Alimentando lluvias, caracoles

Y órganos mi dolor sin instrumento,

a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento. . .

Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado. . .

No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida. . .

Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos. . .

Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo...

No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada...

En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofe y hambrienta .

Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte a parte

a dentelladas secas y calientes...

Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte .

Volverás a mi huerto y a mi higuera:

por los altos andamios de mis flores

pajareará tu alma colmenera .

de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores...

Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irá a cada lado

disputando tu novia y las abejas...

Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado...

A las aladas almas de las rosas...

de almendro de nata te requiero,:

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.

No hay comentarios: