Ayer hice algo que nunca debí haber hecho... ayer abrí algo que llevaba cerrado mucho tiempo, algo que guardé en lo mas alto de mi armario decidida a olvidarlo, algo que sabía que me iba a despertar demasiadas cosas...
Pero aún así, a la luz de la lamparilla y acurrucada en un rincón de mi cama, contra la pared, abrazada al oso de peluche que me acompaña desde los cuatro años y como una niña asustada, lo abrí.
Es una caja, una caja grande y verde de cartón, un día sirvió para guardar unas botas, hoy es simplemente un pequeño almacen de recuerdos que me da demasiada pena tirar, pero que no quiero verlos a diario por no sentir todo lo que llevo sintiendo desde anoche...
Sabía lo que había, sabía lo que necesitaba ver... y allí estaba... el elefante verde de peluche que me regalaste en aquella feria y que se te resistia en la dichosa maquinita, la postal y el posavasos que incluiste en aquel sobre lleno de cartas en las que me repetias una y otra vez que me querías, las poesias que me escribiste en aquel forzado descanso que nos tomamos, la tarjeta de Navidad de años después cuando volvimos a formar parte el uno del otro, fotos de aquel consurso de migas del instituto que ganamos, una cinta de casette de Complices que me grabaste y me dedicaste, una carta que te escribí pero nunca te llegué a enviar, poesias que durante este tiempo he ido acumulando sobre ti (aunque llevaba mucho tiempo sin escribir por y para ti), mi foto de aquel fin de semana en el que tu no viniste con todos y durate tanto tiempo me pediste, un mechero tuyo roto, la letra de la canción que sonaba el día que me llamaste para decirme que me querías y que lo estabas pasando muy mal por haberlo dejado...
La cerré... la cerré de golpe y cogí el movil, lei tus mensajes de este último mes y sentí que nada habia cambiado, que seguiamos sintiendo lo mismo, siendo los mismos, queriendonos igual...
Pero mi cabeza me dijo que no, que habían cambiado demasiadas cosas, que ahora era demasiado difícil...
Volví a guardar la caja bien cerrada en su sitio pero esta mañana, al ir a pagar en la gasolinera miré en mi cartera y allí estaba, durante años ha estado en todos los monederos y carteras que he tenido, la segunda foto que me diste tuya... y con los ojos medio llorosos he sonreido, el destino me vuelve a jugar una jugarreta... ahora la decisión es mia... ¿juego todas mis cartas o abandono la partida?... ¿tu que harás?
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1 comentario:
..cuando menos te lo esperas, quien menos te imaginas, aparece de golpe y te revuelve el estómago. Insisto, si sientes, al menos estás viva...
Un beso graaaande
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