El viernes cuando iba por esas carreterillas llenas de curvas y de naranjos sonreí reconociendo cada sitio por el que he pasado tantas veces, hace tantos años... y es que Miramar por mucho que digan que ha cambiado para mi sigue siendo:
- Unas escaleras que subían a un cuarto piso (ahora por fin con ascensor!)
- Una persiana que al levantarla te dejaba salir a una terraza enfrente del mar
- Una playa tranquila y limpia
- Sol y mediterraneo
- Un helado de leche merengada con mucha canela
- Unas clases de baile improvisadas en la terraza
- Unas miradas y sonrisas del vecino del segundo
- Unos apuntes de matemáticas llenos de arena
- Unas sardinas a la plancha y un porrón de cerveza con limón a la hora del aperitivo
- Una tarde de playa y ligue con los vecinos
- Una cena en la pizzeria de la esquina
- Un botellón de calimotxo sentados en la arena
- Los besos de Tony por la noche en la orilla del mar
- Una despedida con mil promesas, ninguna cumplida
- Una terraza de un pub enfrente del piso
- Una espuma del pelo de color que manchaba todo
- Unas llamadas por teléfono desde cualquier cabina
- Mil cartas escritas sin enviar
- Poesias que contaban cuanto te echaba de menos
- Un paseo a por el periodico con el agua por las rodillas después de una noche de lluvia
- Un jersey comprado un día de tormenta
- Unos chiringuitos medio escondidos en la playa
- Un baile en medio de un desfile
- Ratos sentada en una escalera escuchando música
- Un billete de mil pesetas encontrado al lado de la cama el primer día
- Mejillones al vapor
- Lágrimas sentada viendo el atardecer
- Un reencuentro demasiado vergonzoso y orgulloso
- Noches de fuegos artificiales
- Lluvias de estrellas
- Días en familia
- Tardes de siesta
- Sueños de adolescente
Y a parte de todo esto el volver allí me ha hecho descubrir que Miramar es más cosas:
- Un baño impaciente a las ocho de la tarde nada más bajar del coche
- Una cena con mi familia
- Un abrazo de mi madre
- Un paseo de la mano de mi padre
- Un baño saltando las olas con mi sobrino
- Un castillo de arena que al final se lleva el mar
- Un abrazo por sorpresa en el agua de mi sobrina
- Un helado de Nubes con nubecitas
- Un regreso a los sitios donde tantas cosas sentí
- Un lugar donde recargar pilas
- Un desayuno oyendo y viendo las olas
- Una paella de marisco
- Un sitio donde volver y sentirme como en casa...
El viernes pondré de nuevo la misma dirección en mi gps, y espero volver a sentirme tan bien como este fin de semana...
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1 comentario:
maravilloso...
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